Lo que nos hizo felices no puede ser malo nunca

Arte que inspira… arte que cuenta historias…

Morisot, Marmottan

Como quien viaja a lomos
De una yegua sombría
Por la ciudad camino
No preguntes adónde
Busco acaso un encuentro
Que me ilumine el día
Y no hallo más que puertas
Que niegan lo que esconden
Las chimeneas vierten
Su rollito de humo
A un cielo cada vez
Más lejano y más alto
Por las paredes grises
Se desparrama el zumo
De una fruta de sangre
Crecida en el asfalto
Ya el campo estará verde
Debe ser primavera
Cruza por mi mirada
Un tren interminable
El barrio donde habito
No es ninguna pradera
Desolado paisaje
De antenas y de cables

Sigue leyendo

¿Y cuándo vivimos? soñamos, reímos?

Arte que inspira… arte que cuenta historias…

Adler

A mediados del siglo XIX, los artistas europeos adoptaron un nuevo estilo de arte: el realismo. Caracterizado por una atención sin precedentes a los temas cotidianos, este movimiento artístico transformó el mundo del arte occidental.

Aunque hoy en día este interés por la iconografía ordinaria puede no parecer algo extraordinario, la realidad es que representó un hito importante en la historia del arte. A continuación, exploraremos las contribuciones de los pioneros de esta corriente artística para entender por qué fue tan significativa.

El realismo nació en Francia durante la década de 1850. Tras la Revolución de 1848—un acontecimiento que estableció el “derecho al trabajo” en el país—este movimiento introdujo la idea de la gente promedio, la clase obrera, los sitios contemporáneos y las escenas cotidianas eran temas artísticos dignos.

Los artistas que trabajan en el estilo realista rechazaron las normas del Romanticismo(1800-1850), un género definido por su glorificación de las emociones. Típicamente, las pinturas románticas presentan figuras mitológicas o escenas sublimes de la naturaleza. En cualquier caso, el Romanticismo glorifica a sus sujetos, un rasgo que los artistas realistas evitaron directamente.

 

Victoria de Samotracia, Louvre

Arte que inspira… arte que cuenta historias…

Irónica la Historia, que le cortó a la Victoria su cabeza… ¿será que sólo ella sabe que vencemos con el corazón?

Esta escultura, irónicamente, representa una figura alada victoriosa sin brazos ni cabeza.

La diosa Niké, símbolo de la victoria en la mitología griega, siempre se ha representado como una mujer con alas. Según su historia, pasó sus primeros años de vida entre los mortales, pero al conocer los vicios de la humanidad así como la maldad, decidió regresar al Olimpo. Sigue leyendo

Renoir, Musée d’Orsay

Arte que inspira… arte que cuenta historias…

Y era el baile perfecto, el momento soñado, y movimientos medidos, el motivo buscado, sólo dos bailarines, escapando y luchando, una guerra de pasos, sin conflictos al lado. Y después, ya no habrá después.