Arte que inspira… arte que cuenta historias…
Trovador
¿Y cuándo vivimos? soñamos, reímos?
Arte que inspira… arte que cuenta historias…
A mediados del siglo XIX, los artistas europeos adoptaron un nuevo estilo de arte: el realismo. Caracterizado por una atención sin precedentes a los temas cotidianos, este movimiento artístico transformó el mundo del arte occidental.
Aunque hoy en día este interés por la iconografía ordinaria puede no parecer algo extraordinario, la realidad es que representó un hito importante en la historia del arte. A continuación, exploraremos las contribuciones de los pioneros de esta corriente artística para entender por qué fue tan significativa.
El realismo nació en Francia durante la década de 1850. Tras la Revolución de 1848—un acontecimiento que estableció el “derecho al trabajo” en el país—este movimiento introdujo la idea de la gente promedio, la clase obrera, los sitios contemporáneos y las escenas cotidianas eran temas artísticos dignos.
Los artistas que trabajan en el estilo realista rechazaron las normas del Romanticismo(1800-1850), un género definido por su glorificación de las emociones. Típicamente, las pinturas románticas presentan figuras mitológicas o escenas sublimes de la naturaleza. En cualquier caso, el Romanticismo glorifica a sus sujetos, un rasgo que los artistas realistas evitaron directamente.
¿Cuál es nuestra verdad? ¿La que reflejamos o la que se refleja?
Arte que inspira… arte que cuenta historias…
La poesía india dice… La esperanza mundana en la que los hombres ponen su corazón
se transforma en cenizas o bien prospera; pero pronto,
como nieve sobre la faz polvorienta del desierto,
tras brillar apenas una hora o dos, se desvanece.
Sólo el ignorante espera lograr la perfección y la suprema satisfacción en esta tierra; por ello, cruzará con el corazón destrozado los portales de la tumba. El hombre iluminado, conociendo la naturaleza engañosa del mundo, no cimenta aquí sus esperanzas. Permaneciendo inmutable ante los deseos mundanos, el sabio busca la Realidad imperecedera y entra en la vastedad de la Dicha Eterna.
¡Oh, amor mío!, llena la copa que libera el presente
de remordimientos pasados y temores futuros.
¿Mañana? ¡Pero si mañana quizá yo mismo sea
sólo una parte de los siete mil años del ayer!
Monestir de Sant Cugat
Arte que inspira… arte que cuenta historias…
Tampoco la tierra es menos, ni nada pierde. Porque lo que de un lugar cae, la nieve a otro lugar trae, porque nada se pierde que no se pueda hallar, si es buscado
En la Edad Media los viajes eran largos, difíciles, resultaban en realidad un verdadero descubrimiento de uno mismo, y del mundo más allá de las limitadas fronteras donde se movían esos viajeros. Más que viajeros, aventureros, más que aventureros, héroes. Pero esa época es una métafora del ser humano porque todos somos viajeros, aventureros, héroes. ¿Quién no ha soñado como aquél que proyecta un viaje, quién no ha esperado como aquél que busca algo nuevo, quién no se ha perdido como aquél que vaga por calles desconocidas? La vida y la Historia se hacen una en la metáfora, en este caso, del monasterio de Sant Cugat. Sigue leyendo
Ser de tal o cual manera depende de nosotros. Nuestro cuerpo es un jardín y nuestra voluntad, la jardinera
Arte que inspira… arte que cuenta historias…
Neuschwanstein
La vida podría ser la misma, los semáforos seguirían funcionando y el Currículum Vitae tendría el mismo impacto y el mismo recorrido por los portales de buscar empleo. Pero saber que EL CASTILLO, con mayúsculas, se escribe y se llama Neuschwanstein reforma el alma y la retina y, sobre todo, demuestra que se ha estado ante él. Que se ha admirado el equilibrio perfecto entre la naturaleza y la opulencia con la que se pavonea bajo los Alpes. Si ‘El hombre que mató a Liberty Valance’ puso fin al Western clásico, el castillo del Rey Loco da por concluida la época de los monarcas caprichosos, trasnochados y nostálgicos en la vieja Europa. Sigue leyendo
La fuerza de la naturaleza en lucha por la belleza
Arte que inspira… arte que cuenta historias…
Van Gogh, Amsterdam
En una secuencia de Van Gogh, a las puertas de la eternidad, un sacerdote encarnado por el siempre eficaz Mads Mikkelsen conversa con Vincent Van Gogh (Willem Dafoe), recluido en un manicomio, para averiguar cuál es su nivel de locura, y si debería dejarlo marchar a casa. El pintor dice que logra calmarse, en sus ataques de furia, cuando sale al campo y se fija en una brizna de hierba o en una rama.
Y añade: Siento que Dios es naturaleza y naturaleza es belleza. El sacerdote le pregunta si tiene un don para pintar y de dónde cree que proviene ese don, y el artista responde que es el único don que Dios le dio, y que si no vende nada y es pobre, entonces es que Dios le hizo pintor para la gente que aún no ha nacido. El padre permite que Van Gogh salga en libertad.
Van Gogh en el cine: https://es.aleteia.org/2019/03/11/dios-pintura-y-belleza-van-gogh-en-estado-puro/
¿Las hadas son irreales o la realidad de nuestros miedos?
Arte que inspira… arte que cuenta historias…
Waterhouse, Tempest
No es muy común encontrar una única imagen que simbolice todo un movimiento artístico de la manera que lo hace la imponente mujer prerrafaelita. El término «prerrafaelita» nos evoca imágenes de criaturas altas y esbeltas, de tez pálida, cabellos sueltos, labios escarlata y expresiones melancólicas. Las representaciones de estas modelos y musas, que a menudo eran las mujeres o amantes de los propios artistas, desafiaron los patrones de belleza victorianos y desencadenaron una gran controversia. Pero, más allá de enfrentarse a los estereotipos de belleza de la época, ¿ofrecían estos pintores la imagen de una mujer más moderna? Sigue leyendo
Childe Hassam, Nelson-Atkins Museum of Art
Gislebertus, Saint Lazare, Autun
Arte que inspira… arte que cuenta historias…
La sinuosidad de la tentación, esquiva, atractiva, inquietante







