Durante los últimos setenta y cinco años, The Met Cloisters ha ofrecido a sus visitantes mucho más que la oportunidad de contemplar una excepcional colección de arte y arquitectura medievales. En guías turísticas y reseñas de viaje, una visita a The Cloisters se describe a menudo como una forma de «transportarse» a la Edad Media o, para los neoyorquinos que buscan una escapada sin salir de la ciudad, como una manera de alejarse de Nueva York sin abandonarla realmente. Este poderoso efecto no ha pasado desapercibido para guionistas, novelistas e incluso autores de cómics, que a lo largo de los años han ambientado allí un buen número de obras de ficción.

Cotton y Lillian Gish posan en el Claustro de Saint-Michel-de-Cuxa durante el rodaje de la película Portrait of Jennie en 1947.
Cine: entre lo medieval y lo moderno
The Cloisters ofrece un escenario que está a la vez dentro y fuera de la ciudad, entre el Viejo y el Nuevo Mundo. Este juego entre lo medieval y lo moderno es anterior incluso a la apertura del museo actual en 1938. En 1925, como parte de una serie de cortometrajes dramáticos creados para dar a conocer los distintos departamentos curatoriales, el Met produjo «The Hidden Talisman», un corto mudo que narra la historia del fantasma de una dama francesa del siglo XV que regresa a los claustros originales para buscar entre los elementos arquitectónicos medievales una prenda dejada por su amante perdido.
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