La fuerza de la naturaleza en lucha por la belleza

Arte que inspira… arte que cuenta historias…

Van Gogh, Amsterdam

En una secuencia de Van Gogh, a las puertas de la eternidad, un sacerdote encarnado por el siempre eficaz Mads Mikkelsen conversa con Vincent Van Gogh (Willem Dafoe), recluido en un manicomio, para averiguar cuál es su nivel de locura, y si debería dejarlo marchar a casa. El pintor dice que logra calmarse, en sus ataques de furia, cuando sale al campo y se fija en una brizna de hierba o en una rama.

Y añade: Siento que Dios es naturaleza y naturaleza es belleza. El sacerdote le pregunta si tiene un don para pintar y de dónde cree que proviene ese don, y el artista responde que es el único don que Dios le dio, y que si no vende nada y es pobre, entonces es que Dios le hizo pintor para la gente que aún no ha nacido. El padre permite que Van Gogh salga en libertad. 

Van Gogh en el cine: https://es.aleteia.org/2019/03/11/dios-pintura-y-belleza-van-gogh-en-estado-puro/

¿Las hadas son irreales o la realidad de nuestros miedos?

Arte que inspira… arte que cuenta historias…

Waterhouse, Tempest

No es muy común encontrar una única imagen que simbolice todo un movimiento artístico de la manera que lo hace la imponente mujer prerrafaelita. El término «prerrafaelita» nos evoca imágenes de criaturas altas y esbeltas, de tez pálida, cabellos sueltos, labios escarlata y expresiones melancólicas. Las representaciones de estas modelos y musas, que a menudo eran las mujeres o amantes de los propios artistas, desafiaron los patrones de belleza victorianos y desencadenaron una gran controversia. Pero, más allá de enfrentarse a los estereotipos de belleza de la época, ¿ofrecían estos pintores la imagen de una mujer más moderna? Sigue leyendo

Childe Hassam, Nelson-Atkins Museum of Art

Arte que inspira… arte que cuenta historias…

A veces el arte nos recuerda nuestras debilidades

Gislebertus, Saint Lazare, Autun

Arte que inspira… arte que cuenta historias…

La sinuosidad de la tentación, esquiva, atractiva, inquietante

Gentile da Fabriano, Firenze

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Con el corazón inocente, esperando la fortuna

Todo son pruebas por superar

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Lancelot MSM.805 fol. 34v., Morgan Library

Los trovadores celebran los innombrables desafíos y pruebas que jalonan la pasión amorosa. 
El amor es un afecto violento que reclama un tratamiento vigoroso. Producido por una mujer, a menudo inconscientemente, este efecto penetra en el amante por los sentidos, en particular por la vista, y va a alojarse en el corazón. Desde allí, llega al cerebro y al cuerpo que, con el corazón, forman los tres estadios en el hombre.
El amor caballeresco es una moral del guerrero: la vida del caballero está jalonada de desafíos a enfrentar y, a ese título, la conquista de una bella y noble mujer constituye una empresa de elección, sobre todo si la ruta que lleva a la dama está poblada de emboscadas (el caballero choca con un padre posesivo, un marido celoso o, lo que es peor aún, con la virtud inflexible de la dama. Un tal desafío estimula la “locura” del caballero- su fervor guerrero-. Esta audacia es la sustancia misma de su honor y que lo empuja a seguir los caminos necesarios para la conquista de la dama-fortaleza.
La posesión de este trofeo vivo alimenta la gloria del caballero a sus propios ojos y él, lo supone, a los de la dama conquistada, pero sobre todo asegura su prestigio ante sus pares, que son los verdaderos jueces de su valor. El honor del guerrero consiste en superar el desafío encarnado por la mujer; las pruebas del amor caballeresco son los juegos deportivos y militares necesarios para su conquista, y si descuenta que su coraje le valdrá el amor de la amada, no es menos cierto que es su posesión lo que persigue.
La enfermedad del amor en la medicina medieval

 

No somos máquinas, aunque a veces nos traten como a tales

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mNACTEC, Terrassa

El edificio del Museu Nacional de la Ciència i de la Tècnica de Catalunya, el Vapor Aymerich, Amat i Jover, representa la mejor obra arquitectónica industrial modernista del país. Diseñada por el arquitecto Lluís Muncunill y Parellada (Sant Vicenç de Fals, 1868 – Terrassa, 1931), la fábrica se comenzó a construir en la Rambla d’Ègara en 1907 y fue inaugurada al cabo de un poco más de un año. El Vapor (denominación que proviene de la utilización de la máquina de vapor como fuerza motriz) acogía todo el proceso industrial de transformación de la lana, desde su entrada en mechones hasta su salida en tejidos acabados.

El Museu Nacional de la Ciència i de la Tècnica de Catalunya tiene 22.200 m2 de superficie total, de los que 11.000 m2 corresponden a la antigua nave de producción, de planta rectangular, del Vapor Aymerich, Amat i Jover. Esta gran sala, donde hoy se encuentran las principales exposiciones del Museo, está cubierta por un peculiar techo en forma de dientes de sierra. Las habituales formas rectas de este tipo de techo, sin embargo, fueron reinterpretadas por el arquitecto Muncunill con 161 bóvedas, del tipo catalana de ladrillo plano, campaniformes, que se sostienen gracias a 300 columnas de hierro fundido, que servían también como bajantes de agua y como soporte de los embarrados, los ingenios que transmitían la fuerza de la máquina de vapor en todas las máquinas de la fábrica.

 

Picasso, Zilbeti

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Nos aferramos al dolor porque es lo único que nos queda

El cuadro «Guernica» pintado por Pablo Picasso tras el bombardeo de esa localidad, se ha convertido en un referente mundial repleto de una simbología, o más bien un grito de denuncia contra la agresión, la destrucción, la impotencia e injusticia.

A los componentes de la Coordinadora Monte Alduide (www.montealduide.org) les pareció buena idea utilizar esta simbología ya que, salvando las distancias, ofrece muchos paralelismos con lo que está ocurriendo en estos montes protegidos por la legislación Europea.

El «Guernica» de Picasso es una de las obras de arte más reconocidas, y por tanto fácilmente reconocible en cualquier formato en el que se plasme. Esto ha sido otro de los motivos de haber elegido esta obra. Es la intención de la Coordinadora que la amenaza sobre el hayedo de Zilbeti sea conocido por el mayor número posible de personas.

 

Velázquez, Museo del Prado

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Competimos, luchamos, porque amamos

Dada la importancia de la obra y la gran cantidad de personajes, acciones y objetos que incluye, la variedad de interpretaciones que ha recibido es muy elevada, a lo que ha contribuido también el rebuscamiento narrativo de Velázquez, que en vez de situar la escena principal en el primer plano, la ha confinado al fondo. Algunos críticos han leído el cuadro en clave política, y lo han interpretado como un aviso contra la soberbia. El hecho de que uno de los elementos principales del cuadro sea un tapiz, y que éste representa una obra de Tizianoha propiciado las lecturas en clave histórico-artística. Se ha señalado así, que la obra representa el paso de la materia (el proceso de hilar) a la forma (el tapiz) a través del poder del arte, con lo que estaríamos ante una defensa de la nobleza de la pintura. También se ha llamado la atención sobre el hecho de que Plinio afirmaba que uno de los mayores logros a los que podía aspirar la pintura es la imitación del movimiento, perfectamente lograda en la rueca. Este tipo de lecturas se ven apoyadas por el hecho de que durante el Siglo de Oro, un mitógrafo como Pérez de Moya (cuya obra poseía Velázquez) interpretaba la historia de Aracne como demostración de que el arte siempre es susceptible de avanzar, con lo que a través de una historia mitológica que tiene como clave un tapiz que reproduce un original de Tiziano copiado por Rubens, Velázquez construyó una narración sobre el progreso y la competencia artísticos. La técnica del cuadro invita a situarlo en la última década de la carrera de Velázquez, en la cercanía de obras como Las meninas o Mercurio y Argos, con las que tiene muchos puntos de contacto. Constituye una de las obras más complejas de su autor, y la culminación de su tendencia a crear composiciones sofisticadas y ambiguas desde el punto de vista de su construcción formal y su contenido, que estimulan la participación activa del espectador.

The Met Cloisters, New York

The Met Cloisters, located on four acres overlooking the Hudson River in northern Manhattan’s Fort Tryon Park, is the branch of the Museum dedicated to the art, architecture, and gardens of medieval Europe. Deriving its name from the medieval cloisters that form the core of the building, it presents a harmonious and evocative setting for more than 2,000 exceptional artworks and architectural elements from the medieval West.

Acceder al museo

In the foreground, a lush garden with small fruit trees in blossom; in the background, a stone arcade with double columns and a terracotta tile roof