Leer para construir un lugar propio

‘Y lo bonito de esta vida es coser sueños, bordar historias y poder desatar los nudos de nuestros días.’

Leer es una forma silenciosa de reconstruirnos. Abrimos un libro pensando que vamos a conocer la vida de otros y, sin embargo, en alguna página inesperada, terminamos encontrándonos a nosotros mismos. Una frase nos detiene, un personaje nos incomoda, una historia pone nombre a algo que sentíamos pero que aún no sabíamos explicar.

Los libros no resuelven la vida, pero nos enseñan a mirarla desde otros lugares. Nos permiten habitar épocas que no conocimos, recorrer ciudades lejanas, comprender pensamientos distintos y descubrir que nuestras dudas, temores y deseos también fueron compartidos por quienes vivieron antes que nosotros.

Tener un buen libro entre las manos es disponer de un espacio propio. Un lugar al que regresar cuando el ruido exterior resulta excesivo, cuando necesitamos compañía o cuando simplemente deseamos alejarnos durante un rato de lo inmediato. Leer no significa huir del mundo, sino volver a él con una mirada más amplia.

Cada lectura añade un hilo a nuestra memoria. Con unos libros cosemos sueños; con otros bordamos historias que permanecerán unidas a determinados momentos de nuestra vida. Algunos nos ayudan a desatar nudos. Otros, en cambio, los crean, porque nos obligan a formular preguntas que quizá preferíamos evitar.

También construimos nuestro propio castillo con los ladrillos que los libros van dejando en nosotros. No es una fortaleza para aislarnos, sino una arquitectura interior hecha de palabras, imágenes, ideas y emociones. Cuanto más leemos, más habitaciones tiene ese lugar: unas luminosas, otras inquietantes, algunas todavía desconocidas.

Quizá por eso una persona acompañada por los libros nunca está del todo sola. En sus páginas encuentra voces, vidas y mundos que esperan ser descubiertos. Leer es abrir una puerta y aceptar que, al cerrarla, ya no seremos exactamente los mismos.

Porque un libro no solo cuenta una historia. A veces también nos ayuda a escribir la nuestra.

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